El paro de la CGT arrancó con más autos en la calles, pocos colectivos y los que buscan cómo viajar

Paradas de colectivos y centro de trasbordo vacíos, algunas filas en las paradas de las líneas de colectivos que supuestamente funcionan; y más autos en calles y avenidas hacia el centro de la Ciudad. Las primeras horas del paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral que se votará en diputados transcurren también con cortes de calles en Avellaneda, en la subida del Puente Pueyrredón, y con un panorama diferente al de un jueves cualquiera.

Aunque las empresas del grupo Dota anunciaron que iban a prestar servicio, son pocas las unidades que se ven en la calle. Y el contraste se nota con las imágenes de Puente La Noria, en donde se ven decenas de unidades detenidas en los grandes playones de los que salen los servicios.

En Constitución, el centro de trasbordo más importante de la Ciudad, ya que confluyen los trenes que llegan de la zona sur, con colectivos y subtes, la estación del tren Roca está cerrada y las dársenas casi vacías.

La excepción son algunas paradas de colectivos, las de las líneas que se supone que están funcionando, que empezaban a mostrar filas cada vez más largas. Por ejemplo, para tomar el 168 y el 100. Allí surgen conversaciones entre la gente. “La CGT se cagó en el pueblo, se cagó en el pueblo”, dice en voz alta un hombre en la parada.

Martín Garzeti trabaja en mantenimiento. Fue hasta Constitución a esperar el colectivo, pero luego de una hora de espera decidió pedir un auto de una aplicación para volver a su casa, ya que cumple el turno de la noche.

Calles con más autos y pocos colectivos por el paro general de la CGT. Foto: Federico López Claro

Arabela, que prefiere no dar su apellido, trabaja para Trenes Argentinos en Constitución. Eligió llegar hasta su trabajo en la estación en bicicleta, porque no quiere que le descuenten el día de trabajo.

Hugo Gómez es camionero. Había comenzado a viajar a hacia Córdoba a buscar una carga de maní pero le hicieron pegar la vuelta en Santa Fe por el paro. Desde la sede de su empresa llegó hasta Constitución, pero no tiene como llegar hasta su casa en Florencio Varela. Dice que un auto de aplicación no es una opción porque es “muy caro”.

Las farmacias y cafés de los laterales de la plaza Constitución estaban todos cerrados cerca de las 9, un horario pico en los alrededores de la estación de trenes, que hoy muestra una postal completamente diferente a la habitual.

Paro general de la CGT. Algunas de las líneas de colectivos que funcionan pese a la huelga. Foto: Federico Lopez Claro

A unos metros, la feria de abasto que funciona debajo de la autopista, en Constitución, sobre la avenida Garay, abrió normalmente. En uno de los puestos, Tomás, que tiene un puesto de papas, dice que toda la feria está abierta. Cuenta que llegó temprano en Didi desde Avellaneda. Y que pagó al rededor de $ 5.000, bastante más que los $ 700 que le sale el colectivo. Pero afirma que los dueños del mercado les pagaron el transporte a los vendedores.

Hugo Oscar, dueño de un puesto de diarios y revistas sobre la avenida San Juan llegó en su auto. Abrió más tarde que de costumbre y dijo: “Yo estoy bárbaro. Nunca estuvo en duda venir a trabajar hoy. Si no trabajo, no gano. A mí no me pagan las huelgas”. Sobre la misma avenida, en la cuadra de la UAI, hay otros negocios cerrados.

Adonay atiende un maxikiosco en Irigoyen, entre Belgrano y Venezuela. Dice que llegó a las 7 y agrega: “Normalmente hay mucha gente a esta ahora. Hoy está tranquilo, pero escuché que a las 12 vienen a marchar por la 9 de julio así que estamos acá, preparándonos”.

El impacto en el comercio y en la zona del Congreso

Desde la 9 de Julio hacia el Congreso, la Avenida de Mayo no muestra la postal de un jueves cualquiera. Está prácticamente todo cerrado. Se en las persianas bajas de comercios como farmacias y otros rubros. Algunos que están abiertos son los locales de comida o bares.

Kimei trabaja para Buenos Aires City Bus, en el puesto que está a una cuadra del Congreso. Dijo que por el paro, la empresa solo trabaja en 4 de las 8 paradas habituales. “Nos pagó el Uber para venir solo a algunos empleados porque no hay mucho movimiento. Solo abrimos los puestos que están en el centro y se mantienen cerrados los de Ecoparque o Recoleta”, dijo.

Mario, encargado hace 40 años de un edificio en la cuadra del Congreso, exactamente al lado del cine Gaumont afirmó: “En estas situaciones, ya desde temprano viene y circula mucho la policía. Normalmente se ponen muchos frente al cine, que hoy está cerrado. Además, por el paro, ni siquiera pasaron a levantar la basura y se juntaron muchas bolsas”.

Pese a que el Gobierno porteño avisó el miércoles que no iba a haber recolección de basura, en distintos barrios se vieron contenedores desbordados. El servicio se normalizará este jueves por la noche.

Cerca de las 11, en los alrededores del Congreso solo hay abiertos kioscos y locales de comida o bares. El resto, como farmacias, locales de lotería y librerías, entre otros rubros, están cerrados y no van a abrir. Por ejemplo, un comercio de Café Martínez está abierto, pero con más personal de seguridad en la vereda.

Jonatan, del maxikiosco al costado del Congreso, sobre Rivadavia, cuenta que su local abre las 24 horas. “La semana pasada fue fuerte, cuando empezamos a sentir acá adentro el gas pimienta, cerré. Cuando veo concentración de policías sobre la vereda, prefiero cerrar el local, así que estoy atento. Por ahora está tranquilo. Yo vine en mi vehículo propio”.

Como el estacionamiento en la Ciudad funciona como un domingo, se ve una importante cantidad de autos sobre avenidas o en zonas en las que no se puede parar los días de semana.

Con el Congreso vallado, y aunque la CGT no llamó a movilizar, después de las 11 empiezan a verse los primeros grupos de agrupaciones de izquierda o gremios disidentes, que sí estarán presentes para oponerse a la sanción de la ley de reforma laboral. En las vallas sobresalen las banderas del MST y el PTS. Y alrededor de las 11.30 se escuchan los primeros ruidos de pirotecnia y cada vez más gente en la plaza.

Seven Electronics es el único local abierto que no es un bar o de venta de comidas en la zona del Congreso. Andy, un vendedor, contó que abrir es importante para ellos. Y agregó que en los días de manifestaciones mucha gente necesita comprar cargadores para sus celulares o auriculares. Andy es de Venezuela, esta no es la sucursal donde suele trabajar, pero fue a reemplazar a otro vendedor, que vive en el Gran Buenos Aires y no pudo llegar. “Yo tenia la opción de quedarme en casa pero me vine desde Flores caminando porque no me parece correcto que se pare todo un país por una medida”.

Martín, dueño de la sandwichería “La oveja negra”, contó que los días de marcha, las ventas bajan más de un 50%. “Al no estar las auditorías u otros organismos que trabajan alrededor, nos faltan esos clientes, además de que las calles están cerradas. Si un día normal vendemos 200 sandwiches, en días de marcha vendemos 30”. Además, relató sobre los riesgos que corre un local en esta ubicación: “La semana pasada fue terrible. Entraban de a 10 y se llevaban cosas sin pagar. Arrebatos, ¿viste? Tuvimos que cerrar”.

Las líneas de colectivos que funcionan

Son los de la empresa DOTA, que confirmó que circulan sus líneas 7, 8, 9, 20, 21, 24, 25, 28, 31, 32, 44, 50, 51, 56, 57, 60, 74, 75, 76, 78, 79, 84, 87, 91, 99, 100, 101, 106, 107, 108, 111, 115, 117, 127, 128, 130, 134, 135, 146, 150, 158, 161, 164, 168, 177, 188, 263, 271, 283, 299, 370, 373, 384, 385, 388, 403, 405, 410, 429, 435, 503, 514, 520, 523 y 570.

De otras empresas, hay servicio (en algunos casos limitado) en la 80, 151, 194, 237, 277, 302, 303, 326, 327, 336, 392, 540, 541, 542, 543, 544, 548, 549, 550, 551, 552, 553, 561 (Lomas de Zamora) y 562. Varios de estos recorridos pertenecen a Metropol.

Marcelo Pasciuto, director del grupo DOTA, aseguró que todas las líneas de la compañía “están funcionando con servicio regular, de día hábil, excepto la línea 60 que está con un servicio reducido porque muchos choferes adhirieron al paro”. Sin embargo, en la calle se ven menos unidades.

Fuente: www.clarin.com

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